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8 de mayo de 2013

Objeto del mes: Mayo 2013

CAPA
Etiqueta: JACQUES DORIAN
CIRCA 1952


Este estilo de capas se impuso en la moda durante la década de 1950, como complemento y abrigo para las vestimenta de noche. Clásicamente con cuello base cerrado con o sin solapas, su elemento característico suelen ser las aberturas frontales para los brazos.

 El diseñador Jacques Dorian llega al país en la década de 1950. Poseedor de un arte especial que combinaba originalidad con rigor artesanal. Proveniente de Venecia, Italia, llega a nuestro país el 18 de marzo de 1951 y el 3 de septiembre realizó se primer desfile en su casa de la calle Marcelo T. de Alvear 871.
Antes de radicarse en Buenos Aires ya poseía dos casa de modas, una en Venecia y otra en Padua, que cerró al trasladarse a la Argentina tras la Segunda Guerra Mundial en Europa. En sus desfiles, los pasamanos de las escaleras por las que bajaban las modelos Kouka y María Marta Lagarrigue se cubrían con claveles rojos. Su casa de modas se mantuvo abierta hasta principios del 2000.
“Cada período de una sociedad tiene una atmósfera, un clima particular. El que yo alcancé a ver cuando llegué a Buenos Aires, todavía conservaba el refinamiento de la Belle Epoque, no sólo en la Argentina, sino en el mundo.”

“No quiero parangonar la moda al arte, pero tiene una cierta parte. Más que fantasía la moda es una 'idea'. Cuando uno tiene que hacer moda puede elegir dos caminos: primero, respetar dentro de una técnica una 'idea', o, segundo, trabajar sobre la fantasía (poner flores en un vestido no es fantasía). Hacer un vestido bordado no es moda, no es creatividad, es hacer un ornamento sobre la idea del vestido, eso lo puede hacer una bordadora, más o menos dirigida.”

“Toda idea nace de un estilo, de otra manera, se entra en el campo de la fantasía. Sólo se adquiere un estilo luego de años de búsqueda y siempre sobre una técnica precisa. Una idea se desarrolla en casi toda la colección, pero cada vestido tiene su corte y movimiento especial; además se desarrolla a través de varias colecciones. Cuando se prepara un cambio, ya se vislumbra en la colección anterior.”

“Generalmente cuando se empieza una colección se siente una especie de fiebre, se comienza a dibujar y las ideas se sobreponen una a la otra, la creación se desborda. Después vienen las formaciones, se eligen las telas y se elaboran.”

“Cuando llegué al país no conocía ni el idioma ni la gente. Hay que tener una personalidad un poco agresiva para ir adelante. En ese momento, todo el mundo usaba tailleur de Harrod's que todos copiaban. Yo empecé con la línea más o menos recta y la gente decía que trabajaba para la mujer embarazada.”
Jacques Dorian



Objeto del mes: Abril 2013

Chal 
Realizado en Cachemira. Kanikar
Circa 1820
Colección MNHT

A este tipo de chal se lo llama TILI o KANIKAR y ha sido tejido en telar de tipo manual. El nombre Kanikar proviene de las bobinas utilizadas para realizar los cambios de color dentro del tejido.

El chal de Cachemira toma como tema de diseño los jardines persas. El jardín tenía relación con el paraíso en la tierra para la cultura musulmana, recompensa de Alá para sus fieles seguidores.

Este concepto llegó a la India con los conquistadores mogoles. Sus emperadores crearon jardines y fueron fervientes naturalistas que estudiaron la flora y fauna del lugar.
El emperador Babur llevó a Cachemira artesanos textiles del Turquestán, quienes no sólo introdujeron su técnica, sino también motivos como los anteriormente mencionados.

La estrella central toma el lugar protagónico dentro del chal. Representa la fuente de donde surge el agua cristalina que simboliza la vida y recorre el jardín (el chal) por medio de canales. También evoca a las enseñanzas del profeta como fuente de sabiduría. Incluso estaría relacionada con la esfera celeste, ya que este tipo de diseño adorna también las cúpulas de las mezquitas.

En los distintos sectores del chal se observa el diseño del Boteh o Buta. Representaba para los persas el fruto de una palmera datilera asociada al árbol de la vida, la prosperidad y la abundancia. En la cultura Hindú se representa el fruto del mango, con una carga simbólica similar.

Una característica muy común de los tejidos musulmanes es que dentro de un mismo motivo se pueden observar otros, así sucesivamente hasta la mínima expresión. Quizás esta forma de armar el diseño del chal tenga relación con el concepto islámico de Unidad en la Multiplicidad.



 
Investigación realizada por: Delia H.Etcheverry. Experta en textiles del MNHT

7 de marzo de 2013

Objeto del mes: Marzo 2013

PAR DE ZAPATOS
Etiqueta: ROGER VIVIER
CIRCA 1971


 

Pertenecieron a Wallis Simpson, Duquesa de Windsor (19 de junio de 1896 – 24 de abril de 1986). Casada el 3 de junio de 1937 con Eduardo, príncipe de Gales, heredero de la corona británica, quien fuera Eduardo VIII desde el 20 de enero de 1936, hasta su abdicación el 11 de diciembre del mismo año.
El par de zapatos fueron donados por el Sr. Luis Alfredo Palacios, quien a finales de la década de 1990 vivía en la ciudad de Nueva York, y adquiriera en remate de la Casa Sotheby's varios objetos que luego donara al MUSEO NACIONAL DE LA HISTORIA DEL TRAJE.

Dicho remate fue presentado en un catálogo bajo el nombre de The Public and Private Collection of the Duke and Duchess of Windsor, y había sido pautado para realizarse entre los días 11 y 19 de septiembre de 1997, si bien tuvo que ser pospuesto hasta febrero de 1998, por el accidente que terminara con la vida de Lady Di y Dodi Al Fayed, ocurrido el 31 de agosto de 1997 ya que el dueño de la mansión con todas las pertenencias de Wallis Simpson y el Príncipe Eduardo, era Mohamed Al-Fayed, padre de Dodi, quien adquirió los objetos y la casa a finales de la década de 1980. Los fondos recaudados fueron luego donados a la organización benéfica Dodi Fayed International Charitable Foundation.

La mencionada subasta finalmente se realizó entre los días 19 y 27 de febrero de 1998, en la ciudad de Nueva York, 40.000 piezas, cerca de 3200 lotes, conteniendo los recuerdos de una de las historia de amor más reconocidas del siglo XX, que se encontraban en la villa de finales del siglo XVIII en Bois de Boulogne en París, que la pareja habitó en 1937.

Según se menciona en el artículo del diario New York Times con fecha 20 de febrero de 1998, escrito por Carol Vogel, los compradores provenían de todo los rincones del planeta, desde Australia, París, San Francisco, y Argentina. Quienes veían estos objetos como importantes piezas con gran relevancia histórica, tanto inglesa, como de la evolución de la moda y los grandes diseñadores que la crearon. La recaudación final fue de 1.9 millones de dólares, aproximadamente el triple de los que Sotheby's había estimado alcanzar.

Entre las pertenencias de Wallis Simpson, los lotes correspondientes a indumentaria, contenía piezas de las más importantes casas de modas y diseñadores del siglo XX, entre ellos: Givenchy, Yves Saint Laurent, Madame Gres, Christian Dior (el Museo también cuenta en su colección patrimonial con piezas de estos dos últimos), y en calzado, de Roger Vivier entre otros.


Roger Vivier (1907 – 1998) fue un diseñador de calzado francés, a quien se le reconoce como quien impone el taco stiletto, en los zapatos femeninos. Poseedor de un talento y estilo inigualable, sus creaciones se destacaban por su creatividad respecto a la decoración.

Nació en París y estudió escultura en la Ecole des Beaux Arts, hasta que una invitación de un amigo para que diseñara el calzado de su colección interrumpió sus estudios. Trabajó en colaboración con otros diseñadores hasta que estableció su propio negocio en el año 1937; continuaría trabajando hasta 1939 cuando sería reclutado para el ejército. En 1941, se trasladará a Nueva York para trabajar junto a Delvain. En conjunto realizan varias colecciones hasta 1945, incluyendo zapatos de cristal.
Regresó a París y trabajó freelance hasta que Christian Dior abre el departamento de calzado de su ya reconocida casa de modas en 1953, y se desempeña como diseñador hasta 1963. Etapa en la que Vivier crea el calzado más innovador e influyente de la época. Piezas en las que se combinan la elegancia y balance perfecto en tacos altos estilizados con la más exquisita materialidad que incluye: seda, perlas, cuentas y mostacillas, encaje y joyas. Entre su cliente se puede reconocer a figuras como: Marlene Dietrich, Elizabeth Taylor, Brigitte Bardot, Ava Gardner, y por supuesto Wallis Simpson; hasta los mismísimos Beatles. Para Catherine Deneuve, realizó un par de zapatos clásicos estilo peregrino con hebilla cuadrado en plata, que la actriz usara en el film Belle de Jour.

18 de febrero de 2013

Objeto del mes

PAR DE KAB KAB
Origen: Siria
Siglo XIX

Colección Museo Nacional de la Historia del Traje

Calzado a base de madera tallada con incrustaciones de madre-perla. Se los conoce también con el nombre de nalin en turco.
Usados habitualmente por las mujeres en todo el territorio del Imperio Otomano (1299 - 1923), hasta incluso la primera etapa de la República de Turquía (a partir del 29 de octubre de 1923) para proteger sus pies tanto en las calles pantanosas y en los Hammam (baños públicos) de los pisos resbaladizos por el jabón y del agua sucia. En estos casos eran utilizados tanto por adultos como por los niños. Particularmente durante las ceremonias tradicionales del baño o rituales, y para el aseo diario.

El nombre “kabkab” deriva del sonido que producían al caminar sobre los mármoles. En el caso masculino, el calzado era más bajo y menos ornamentado.

Su origen puede ubicarse tanto en Siria como en Turquía y utilizados en los siglo XVII y XIX. Entre los materiales más habituales en su confección se encontraban, la madera, nácar (o madre-perla), filigrana de plata u oro y marfil. Podían alcanzar hasta los 27 centímetros de alto. Cada uno, ejemplo de la más absoluta mano artesanal experta del lugar.

La base de este calzado se tallaba en maderas, tales como: plátano, nogal, ébano, sándalo y árboles tropicales, y luego ornamentada con variadas técnicas. La correa que se agrega y sujeta el pie, se realizaba en tela o cuero, decorada con valiosas gemas, perlas, hilo de oro y bordados.
Posee una forma básica fácilmente reconocible: cada zueco se conforma de dos bases planas verticales que sirven de taco. La que se ubica en la parte posterior tiene una forma levemente redondeada. La suela, sin distinción entre pie derecho e izquierdo, y el taco se tallan de una misma pieza de madera.

La elevación provista por los kabkab o nalin, no sólo era para cumplir una función de protección, sino que también, conferían un estatus social dentro de la cultura, especialmente a las mujeres. Las variadas alturas de estos zuecos representaban jerarquía en la sociedad, al igual que el valor en su confección y materialidad. Se podía inferir entonces que los más altos era usados por las damas de mayor estatus social.



14 de enero de 2013

Objeto del mes

VESTIDO DE PASEO
Etiqueta: MAISON WORTH
CIRCA 1895

Colección Museo Nacional de la Historia del Traje




Charles Frederick Worth (1825 - 1895) es conocido como el padre de la Alta Costura. El primer creador de vestimenta femenina que colocara en sus prendas una griffe (etiqueta bordada) para identificar sus creaciones. Dominó por completo la moda parisina desde mediados del siglo XIX.
Nació en Lincolnshire, Inglaterra el 13 de octubre de 1825. De joven trabajó como aprendiz y ayudante en dos tiendas textiles en Londres. Gracias a esto adquirió un amplio conocimiento en lo que a telas se refería y al negocio de la indumentaria; a la par que visitaba la National Gallery y otras grandes colecciones para estudiar los retratos históricos. Estas obras le proveerían la inspiración para sus propios diseños, tanto para vestimenta como para disfraces de bailes de máscaras.
Se mudó a París en 1845, donde consigió trabajo en Gagelin, una importante firma que vendía textiles, chales y algunas prendas listas para usar. Worth se convirtió en el principal vendedor de la tienda y, posteriormente abrió su propia área de confección dentro de la compañía. Le aportó gran prestigio a la Casa Gagelin gracias a los premios obtenidos por sus creaciones en la Gran Exhibición de Londres en 1851, y en la Exposición Universal de París en 1855. El diseñador finalmente estableció su propia casa de modas junto con un socio en 1858. Esto coincide con el establecimiento del Segundo Imperio Francés; la restauración de la casa real en 1852, con Napoleón III, como nuevo emperador.
Francia, y París especialmente iniciaron un camino de modernización, e hicieron que la demanda de bienes de lujo, textiles y moda alcanzara niveles que no se veían desde antes de la Revolución Francesa. Cuando Napoleón III, se casó con la emperatriz Eugenia, ella vestía una maravillosa ceación de Worth, que impulsó la Casa asegurándole un éxito absoluto a partir de la década de 1860 en adelante.
Los diseños de Worth son notorios por el uso de telas y terminaciones lujosas, la incorporación de elementos históricos en el vestido, y su muy puntillosa atención al calce de las prendas. Si bien, su prinicipal desempeño como diseñador era la creación de piezas únicas para su exclusiva clientela (que incluía figuras de las monarquías europeas), también es particularmente conocido por la variedad de creaciones que mostraba en el formato de primitivos desfiles de modelos en la Casa Worth; allí, las clientas hacía su selección y luego éstas eran realizadas a medida en los talleres.
Si bien, no fue el primero en organizar su negocio de esta manera, su forma intensa de auto-promoción fue lo que le garantizó el sobrenombre de “padre de la Alta Costura” y “el primer diseñador”. Para la década de 1870, su nombre ya era publicado en todo tipo de revistas de moda por lo que su fama llegaba más allá de las cortes europeas.

La Casa Worth
La prensencia de piezas en grandes colecciones de vestimenta del mundo, dan testimonio de la inmensa popularidad entre las clases altas y la alta burguesía de cada país respecto de las creaciones de Worth. Muchas clientas viajaban especialmente a París para conformar su guardarropas por completo, que para estas mujeres incluiría: vestidos para el día, la tarde, la noche, y un lujoso grupos de prendas “sencillas” que consistían en : trajes para el téy para la cena, que se usaban en la privicidad del hogar. Como también la adquisición de vestidos de novia o disfraces extravagantes para los bailes de máscaras.

Tras su fallecimiento, serán sus hijos, Gastón-Lucien y Jean-Philippe, quienes se harían cargo del negocio, manteniendo los exigentes estándares y exquisita calidad por la que se había hecho famosa la firma.